Convertirse en mamá o papá ¡lo cambia todo! Mientras estás ocupada cuidando de tu nuevo bebé, tus sentimientos y pensamientos también necesitan atención. Esta guía te ayudará a comprender los grandes sentimientos que conlleva ser padre o madre primerizos y cómo cuidar tu corazón y tu mente durante este gran cambio en tu vida.
Los grandes sentimientos de la nueva paternidad
Cuando te conviertes en padre o madre, puedes sentirte:
- Súper feliz y llena de amor cuando miras a tu bebé
- Muy cansado de estar despierto por la noche
- Preocupado por hacer las cosas bien
- Orgulloso cuando descubres algo
- Triste por cómo ha cambiado la vida
- Frustrado cuando el bebé no deja de llorar
- Te sientes sola aunque estés con el bebé todo el día
¡Todos estos sentimientos son normales! Tener una mezcla de sentimientos buenos y duros no significa que seas un mal padre. Sólo significa que eres humano.
Tu cerebro necesita tiempo para ponerse al día
Tener un bebé no es sólo un gran cambio para tu vida diaria: ¡también es un gran cambio para tu cerebro! Tus pensamientos pueden ser diferentes porque
- Tu cerebro está creando nuevas vías para ayudarte a ser padre o madre
- Tu sueño está desordenado, lo que afecta a tu forma de pensar
- Las hormonas de tu cuerpo están cambiando mucho
- Aprendes toneladas de nuevas habilidades muy rápido
Se necesita tiempo para que tu mente se ponga al día con todos estos cambios. Ten paciencia contigo mismo.
La melancolía del bebé frente a algo más serio
Muchos padres primerizos (sobre todo las madres) se sienten muy tristes o lloran con facilidad las dos primeras semanas después de tener un bebé. Esto se denomina «tristeza posparto» y suele desaparecer por sí sola.
Pero a veces, los padres desarrollan problemas más graves que necesitan ayuda:
Señales a tener en cuenta:
- Me siento muy triste la mayor parte del tiempo
- No disfrutar de las cosas que antes te gustaban
- Sentirse superpreocupado todo el tiempo
- Tener pensamientos aterradores sobre ti misma o el bebé
- Sentirse como un mal padre la mayoría de los días
- No querer estar cerca de tu bebé
- Enfadarse mucho
Si notas que estos sentimientos duran más de dos semanas, o si te dificultan cuidar de ti misma o de tu bebé, es hora de hablar con un médico. Podría tratarse de depresión o ansiedad posparto, que son frecuentes y pueden tratarse.
Cuidar tu mente y tu corazón
He aquí algunas formas de mantener fuerte tu salud emocional:
Di lo que sientes
- Dile a tu pareja o a un amigo cómo te sientes realmente
- Utiliza palabras como «Me siento abrumado cuando…» o «Necesito ayuda con…».
- Recuerda que pedir ayuda demuestra fortaleza, no debilidad
Tómate pequeños descansos
- Incluso 5 minutos a solas pueden ayudar a resetear tu cerebro
- Respira profundamente mientras el bebé duerme la siesta
- Sal a tomar el aire cuando otra persona cuide al bebé
- Escucha una canción favorita
- Salpícate la cara con agua fría
Conecta con los demás
- Únete a un grupo de padres en persona o en línea
- Envía un mensaje de texto a un amigo, aunque no puedas verlo
- Di a otros padres la verdad sobre cómo te sientes
- Encuentra personas que no te juzguen cuando compartas las partes difíciles
Cuida tu cuerpo
- Intenta comer alimentos que te aporten energía
- Bebe agua a lo largo del día
- Mueve tu cuerpo un poco cada día
- Descansa cuando puedas (aunque no puedas dormir)
Sé amable contigo mismo
- Habla contigo mismo como hablarías con un buen amigo
- Date cuenta de cuando te dices cosas malas a ti mismo
- Recuerda que ningún padre es perfecto
- Celebra las pequeñas victorias (¡como ducharte!)
Cuando los socios pueden ayudarse mutuamente
Si eres padre o madre con tu pareja, podéis ayudaros mutuamente a manteneros mentalmente sanos:
- Túrnense en el cuidado del bebé para que cada persona tenga un descanso
- Pregunta «¿Cómo estás realmente?» y escucha la respuesta
- Observa si tu pareja parece muy cansada o triste
- Da las gracias por cosas concretas que hacen
- Recordad que estáis en el mismo equipo, incluso cuando no estéis de acuerdo
- Habla a veces de otras cosas aparte del bebé
Encontrar ayuda cuando la necesitas
Todo el mundo necesita ayuda alguna vez. Aquí tienes lugares donde encontrarla:
- Tu médico o el médico de tu bebé
- Un terapeuta que trabaja con nuevos padres
- Líneas de ayuda para padres a las que puedes llamar en cualquier momento
- Grupos de apoyo online
- Líderes religiosos o comunitarios
- Familiares o amigos que sepan escuchar
Recuerda: Esta vez cambiará
Los días de recién nacido no durarán para siempre, ¡aunque a veces parezca que sí! Tus emociones se irán calmando a medida que:
- Duermes más
- Tu bebé y tú os conocéis mejor
- Aumentas tu confianza como padre
- Tu cuerpo se cura
- Encuentras tu «nuevo ritmo normal» de vida
¡Lo estás haciendo muy bien!
Ser padre primerizo es una de las tareas más difíciles del mundo. El hecho de que estés leyendo esto demuestra que te importa ser el mejor padre posible.
Incluso en los días en que sientes que no lo estás haciendo bien, eres exactamente el padre que tu hijo necesita. Tu amor por ellos brilla, incluso cuando estás cansada o insegura.
Cuídate, pide ayuda cuando la necesites y recuerda: tanto tú como tu bebé estáis creciendo y aprendiendo juntos, día a día.
Referencias:
- Academia Americana de Pediatría
- Apoyo Postparto Internacional
- Salud Mental América


