
Ser padre o madre es estupendo, pero también puede ser muy duro. Pasas mucho tiempo cuidando de tus hijos, ¡pero también tienes que cuidar de ti mismo!
Muchos padres piensan que el autocuidado cuesta mucho dinero. Piensan que necesitan lujosos días de spa o caras cuotas de gimnasio. Pero eso no es cierto. Puedes cuidarte bien sin gastar mucho dinero.
Cuando te cuidas, te conviertes en mejor padre. Tienes más energía. Te sientes más feliz. Tus hijos también serán más felices cuando te vean sentirte bien.
Ideas diarias rápidas (5-15 minutos)
Respira hondo por la mañana

Cuando te despiertes, siéntate en silencio durante cinco minutos. Respira lenta y profundamente. Piensa en una cosa buena que pueda ocurrir hoy. Esto te ayuda a empezar el día sintiéndote tranquilo y preparado.
Anota las cosas buenas

Ten un pequeño cuaderno junto a la cama. Cada noche, escribe tres cosas buenas que hayan ocurrido ese día. Puede ser algo tan sencillo como «Mi hijo me dio un abrazo» o «Comí sabroso». Esto te ayuda a sentirte agradecido y feliz.
Mueve tu cuerpo

¡No necesitas un gimnasio para hacer ejercicio! Haz saltos de tijera mientras te preparas el café. Sube por las escaleras en vez de coger el ascensor. Haz flexiones de pared cuando tengas unos minutos. También puedes encontrar en Internet vídeos gratuitos de ejercicios que puedes hacer en casa.
Guarda el teléfono
Elige momentos en los que no mires el teléfono. Quizá durante 30 minutos después de despertarte. O durante la cena con tu familia. Esto te ayudará a sentirte menos estresado y más conectado con las personas que te rodean.
Ideas semanales de autocuidado
Sal fuera

¡Estar al aire libre es gratis y te hace sentir mejor! Pasea con tu familia. Siéntate en el jardín de tu casa. Haz un picnic en un parque local. El aire fresco y el sol te ayudan a sentirte más feliz y menos preocupado.
Haz algo creativo
¿Recuerdas las cosas que te gustaba hacer antes de tener hijos? Quizá te gustaba dibujar, escribir o bailar. ¡Intenta hacerlas de nuevo! Puedes utilizar cosas que ya tengas en casa. Incluso puedes hacer actividades creativas con tus hijos.
Pasa tiempo con tus amigos
No necesitas gastar dinero para ver a tus amigos. Haz cenas en las que cada uno lleve comida. Salid a pasear juntos en lugar de quedar en cafeterías caras. Llama o chatea por vídeo con amigos que viven lejos.
Haz tu propio spa en casa
¡Convierte tu baño en un relajante spa! Date un baño caliente con un poco de sal. Hazte una mascarilla facial con miel y avena de tu cocina. Date un masaje en los pies. Enciende unas velas para darle un toque especial.
Ideas mensuales de autocuidado
Aprende algo nuevo
Utiliza recursos gratuitos para aprender cosas nuevas. Tu biblioteca local tiene clases gratuitas. YouTube tiene vídeos que te enseñan casi cualquier cosa. Aprender nuevas habilidades te hace sentir orgulloso y realizado.
Limpiar y organizar
Una vez al mes, elige una zona de tu casa para organizarla. Un espacio limpio te ayuda a sentirte menos estresado. Puedes donar cosas que tu familia ya no utilice. Regalar cosas también te hace sentir bien.
Piensa en tus objetivos
Reserva un tiempo cada mes para pensar en cómo lo estás haciendo. ¿Qué funciona bien? ¿Qué quieres cambiar? Esto te ayudará a seguir cuidándote.
Cómo hacer que funcione
Empieza poco a poco
No intentes hacerlo todo a la vez. Elige una o dos cosas que te parezcan bien. Pruébalas durante unas semanas. Luego puedes añadir más si quieres.
Incluye a tus hijos

Muchas actividades de autocuidado pueden incluir a tus hijos. Podéis bailar juntos, cocinar juntos comidas sanas o dar paseos por la naturaleza. De este modo, te cuidas mientras pasas tiempo con tus hijos.
Pide ayuda
Está bien pedir ayuda a amigos y familiares. Quizá alguien pueda cuidar a tus hijos durante una hora para que puedas bañarte. O tal vez alguien pueda ayudarte con las tareas domésticas para que tengas más tiempo libre.
Habla con tu pareja
Si tienes pareja, háblale de por qué es importante el autocuidado. Trabajad juntos para que ambos tengáis tiempo para cuidaros. Podéis turnaros para cuidar a los niños, de modo que la otra persona pueda tener tiempo para estar tranquila.
Por qué es importante
Cuando te cuidas, ocurren cosas buenas. Tus hijos aprenden que es importante cuidarse. Te vuelves más paciente y feliz. Toda tu familia se siente mejor cuando tú te sientes mejor.
El autocuidado no es egoísta. Es algo que necesitas hacer. Estas ideas no cuestan mucho dinero ni requieren mucho tiempo. Pero pueden marcar una gran diferencia en cómo te sientes.
Prueba hoy una pequeña cosa. ¡Tú y tu familia os alegraréis de haberlo hecho!
EN ESPAÑOL


